En la medida en que vamos tomando consciencia, los alimentos que tomamos del mundo se vuelven objeto de observación. Aunque muchas veces nos concentramos demasiado en la alimentación física y descuidamos lo demás.

Lo primero es tomar nota de que no vivimos solamente de la ingestión de alimentos sólidos y líquidos. Partes más sutiles de nosotros se alimentan de productos sutiles también, como los sonidos del entorno, música, canto de los pájaros o espectáculos y reuniones que producen variadas emociones en nosotros.

Esos serían los alimentos espirituales y si lo analizamos, veremos que el medio ambiente está plagado de sonidos discordes, música de bajo nivel, ruidos y personas que creen que es aceptable que los motores de sus vehículos disturben la paz ajena.

El segundo nivel de alimentos es el energético y depende de la calidad del aire que respiramos y de nuestra exposición al Sol.

Luego, en la escala, viene el agua y los alimentos sólidos, lo primero es que sean, en lo posible, orgánicos, no GMO, frescos, etc.

Y a partir de alli viene la discusión si omnivoros, vegetarianos, veganos, carnivoros, etc. una discusión que suele tornarse desagradable y no aporta gran cosa, pues cada cual tiene su parte de razon.

La soja no es un buen alimento para el organismo.

Hay organismos que necesitan de la carne pues no digieren adecuadamente los vegetales,

Los vegetales tambien son seres vivos y su nivel de evolución es discutible.

Etcétera…

Aportar a esa desavenencia no me ha brindado más que recibir insultos, de manera que la he abandonado.

El problema básico aquí es que tengamos que matar para vivir.

¿Es posible vivir sin matar?

En realidad, sí. Y no está tan alejado como la idea de vivir del prana, lo cual exigiría una disciplina y condiciones de vida muy particulares.

Podemos alimentarnos de frutos, frescos y secos, de algunos vegetales que no causan la muerte de la planta al extraerlos, como son los tomates y pimientos e inclusive, tomar sólo unas pocas hojas de las verduras de hoja de manera de no cortar la planta entera. Complementaríamos con huevos, leche y derivados de la leche.

Eso sería bastante cercano a la realidad posible, excepto por el hecho de que no encajaría con el volumen de la población humana, que necesita de producción industrial de alimentos para sustentarse.

vivir2Podríamos vivir en una finca (de hecho vivo en una) y tomarnos el trabajo (de hecho lo estoy haciendo) de sembrar en forma casi silvestre todo tipo de frutas en forma alternativa, reemplazando las especies que invaden los terrenos y no producen nada comestible ni bueno para la tierra, tarea que lleva años, mucha inversión, enfrentar muchas desilusiones y así y todo, dudo mucho de poder cubrir todo el espectro alimentario necesario.

Suponiendo que lo hagamos con éxito, y agreguemos gallinas, vacas y cabras a nuestra reserva, controlemos a los perros que atacan a las gallinas y agregando algunos panales de abejas; suponiendo todo eso, podríamos alimentar a un grupo de personas de manera natural, sin matar, gozando de buen aire y agua pura.

Pero está claro que eso sería posible solamente para pequeños grupos que quieran correr la aventura (hace años que hay grupos asi) y puedan congregarse sin el nexo de la religión (porque eso genera la propiedad institucional de las tierras y la posibilidad de que te quedes afuera por intereses poco honestos). El proyecto podria funcionar como un co-housing corporativo, si se logra reunir un grupo de personas con vida recatada que, además, sean capaces de dedicar algunas horas al trabajo de la tierra.

Un complemento interesante sería sembrar especias y plantas medicinales y contar con un especialista homeopata de manera de prevenir y tratar enfermedades de manera natural.

A veces sueño con que esto sería posible si tomáramos consciencia, nos embarazáramos menos y, poco a poco, fuéramos emigrando en pequeñas comunidades al campo. Es posible que en unos 100 años resolviéramos muchos de los grandes problemas de la humanidad.

Pero déjenme decirles que vivir de esta manera significa realizar muchos cambios, por ejemplo, en el volumen de consumo de energía eléctrica y agua a que estamos acostumbrados.

vivir3Contar con una planta solar o eólica implica un consumo inteligente de la producción, evitando los excesos a que estamos acostumbrados. Lo mismo con respecto al agua. No tenemos idea de la cantidad de agua que consumimos por persona, sólo para mantener limpias las casas, lavar los carros, bañarnos, etc.

Todo esto debería cambiarse por costumbres sensatas y de respeto hacia la naturaleza, de manera que se requiere una educación previa.

Desaparecerían muchas de las industrias de la diversión simplemente porque no habría capitales para sustentarlas. Entre ellas, el cine y la TV. Pero serían reemplazadas por otras como, posiblemente, el mester de juglaría. Bardos que recorrieran las comunidades contando historias, cantando y tocando instrumentos y representando obras de teatro. Muchas otras cosas volverían a su condición artesanal, como, posiblemente, la imprenta.

Habría espacio, también, para obras cinematográficas artesanales, tal vez más artísticas que las actuales… seguramente la cultura despegaría mucho más alto.

No hablo de volver al pasado, sino de un futuro más sensato. Tal vez con computadoras e internet, pero donde se diera más valor al intercambio personal y humano, donde las tareas se alternaran entre lo manual y las tareas de campo.

Seríamos una humanidad más pacífica, claro que deberíamos crecer como para dejar de lado ambiciones y deseos desmedidos. Pero ese ya es otro tema…

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Escribí una serie de cuentos en memoria de escritores famosos y recordando, también, pasados gloriosos. En este compendio hay acción, terror, erotismo, magia, fantasía heroica, extraterrestres y mucho más. Si eres de disfrutar tu tiempo libre frente a un libro, estoy seguro que DE SEXO, AMOR Y MAGIA encontrará un espacio en tu biblioteca.

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