Es lamentable que un pueblo identificado con la libertad y la justicia, capaz de manejarse con un alto grado de autodisciplina y respeto hacia su constitución, haya sido manipulado por los autócratas de las finanzas y los grandes negocios monopólicos, hasta el punto de convertirlos en esclavos.

Recuerdo que el mismo día en que las torres gemelas fueron derribadas, estaba trabajando en Washington DC y una amiga, hija de un coronel, me preguntó por qué Sudamérica festejaba el acto terrorista, por qué odiábamos a los Estados Unidos.

Más o menos le expliqué lo que había sucedido: la manipulación, el engaño, los préstamos a gobiernos totalitarios de derecha, que terminaban en sumisión económica del país, las torturas, las muertes…

Pocos “americanos” conocían para esa época la verdadera intervención de USA en el concierto mundial y mucho menos imaginaban la verdad sobre el propio atentado en New York.

Por otra parte, yo mismo, como militar excombatiente en los sucesos ocurridos en mi patria en los 70’s, conozco más íntimamente el sufrimiento de mis compatriotas y el hecho que nadie menciona de que, sin la ayuda de USA, hubiéramos terminado como una aliada de la URSS.

Hoy en día, todo ciudadano de USA educado, conoce con bastante exactitud hechos tales como los auto-atentados realizados para justificar guerras (por lo menos desde la Segunda en adelante) y su condición de esclavos de un sistema que expone una falsa democracia.

Nunca antes en la historia se había dado el hecho de que no se sientan representados por ninguno de los candidatos a las elecciones del 2017 y sepan que “es más de lo mismo”.

“Estados asociados”, como Puerto Rico, ya han demostrado ser decadentes y corruptas colonias incapaces de autogobernarse, con poblaciones divididas entre los que tienen consciencia y los que creen que seguirán siendo mantenidos para siempre.

Desde el Este, subyace la “amenaza” de una Rusia superada económicamente y con un poderío militar surgido “mágicamente”, que ha demostrado superioridad tecnológica y una China que se ha enriquecido gracias a su propia capacidad de autogestión.

¿Cuándo se produce en Estados Unidos de NA el quiebre que los orienta a este destino de haberse convertido en los malos de la película?

El “plan” proviene de tiempos más lejanos de lo que se supone.

Podría trasladarlos a tiempos bíblicos, pero me conformo, esta vez, en referirme a los siglos XVII y XVIII.

América inicia su gran campaña de descolonización. En el norte el pretexto son los impuestos, en el sur, la propiedad de la tierra. Pero es bastante extraordinario que toda América haya estallado más o menos al mismo tiempo. Y es ridículo creer que se trató de iniciativas ciudadanas y no de manipulaciones de sectas secretas.

Casi todas las emancipaciones de la época, contaron con la ayuda de Francia, un país que ya había sido ganado por el concepto de la democracia y que tenía mucho que perder ante el poderío adquirido por Gran Bretaña y España.

La mayoría de los “próceres” eran empleados de alguna corona o miembros de grupos derivados de la masonería. Los verdaderos revolucionarios ideológicos fueron “limpiados” cobardemente del marco histórico, como sucedió con Mariano Moreno, en Argentina y muchos años después, con los hermanos Kennedy.

Los cerebros del plan liberación de América, decidieron favorecer la creación de una gran nación en el norte (impuesta a sangre y fuego sobre la propia decisión de los estados componentes) y múltiples y divididas republiquetas en el sur, enfrentadas entre sí por problemas de límites no establecidos claramente, odios folclóricos y colores de piel.

Estas nuevas naciones enarbolaron, como dije, la bandera de la democracia, pero muchas de ellas mantuvieron un régimen esclavista por mucho tiempo.

Cuando hablábamos de democracia, no queríamos negros ni indígenas en ella… la democracia era sólo para los blancos.

Finalmente, se abolió, aunque más no sea virtualmente, la esclavitud y por un breve instante, parecía que éramos todos iguales.

Pero Cronos reclamaba la sangre de sus hijos, y las contiendas no cesaron después de la emancipación de América y las sangrientas revoluciones francesas. Hubo más guerras de liberación y odio, secesionistas y genocidas.

En Alemania surge un líder capaz de aglutinar a las naciones occidentales, pero, paradójicamente, los países a los que buscó como aliados, se le oponen. ¿Lucha de poder? ¿Alguien adivinó lo que este líder se proponía hacer en el futuro?

A estas alturas el conglomerado de naciones dominadas por los autócratas financieros y monopólicos ya estaban definidas, y Alemania y Japón no estaban entre ellas. La locura fue tal, que los “aliados” prefirieron incluir a la URSS y de hecho, la incorporaron a su sistema de cartón y fósforos.

Ahora le pido un poco de reflexión histórica. ¿Recuerdan lo sucedido en el medioevo, en el Sur de Francia, con los países cátaros?

Para quienes no lo saben, los cátaros afirmaban seguir la verdadera doctrina de Jesús (y los estudiosos sabemos que así era); pero, sin embargo, la Iglesia Católica lanzó sobre ellos una cruzada que aniquiló a las ciudades hasta sus cimientos y a sus pobladores, en un verdadero baño de sangre y destrucción.

Cuando vi las fotos de Berlín, Hiroshima y Nagasaki, no pude menos que rememorar aquella misma acción en el sur de Francia.

Y lo traigo a colación porque ese es el resultado de las guerras de exterminio que realizan los autócratas, impelidos por un odio irracional hacia la raza humana.

Para el que tenga dudas, recomiendo busque en Internet fotos de ciudades actuales en Siria, Palestina, Jordania, etc.

Lo que trato de mostrar es que el gobierno oculto del mundo es absolutamente cruel y despiadado.

Este plan está definido claramente en el mandato de Yahvé a “su pueblo” (y hago aclaración aquí mismo: su pueblo no es el pueblo judío, sino los que pactaron con Yahvé a espaldas de ese pueblo y siguen actuando de la misma manera desde tiempos prehistóricos)

Quiero decir que esto se define como plan varios miles de años antes de la era cristiana, e infiltra a todas las instituciones con poder: iglesia, templarios, masones, gobiernos, corporaciones, etc.

Pero ya a fines de la segunda  guerra mundial, USA tira sobre Japón dos bombas nucleares y una alarma se dispara en el concierto universal: los humanos habíamos llegado a una tecnología capaz de destruir el planeta.

A nadie le molestaba que nos matáramos con espadas, hachas, mosquetes y cañones… creo que los “dioses” jugaban apuestas con nuestras contiendas… pero destruir el planeta es otra cuestión.

Aparecen en escena, entonces, dos contendientes no terrestres. Los “grises” y los “silicianos”.

Estos últimos visitan a los líderes de varios gobiernos (si no a todos), pero con especial atención a los de USA. Le proponen tecnología a cambio de desarme. USA se niega, supongo que otro tanto ocurrió con la URSS.

Los grises les proponen un pacto diferente: tecnología a cambio de poder realizar experimentos con humanos y otras condiciones que hoy están a la vista.

Así ganan los Estados Unidos su supremacía militar y, por otro lado, se suceden miles de avistamientos UFO, aducciones, embarazos galácticos, secuestros, desapariciones de menores, intervenciones quirúrgicas sin permiso… y todo esto ridiculizado por los medios y las declaraciones oficiales… hasta ahora.

De esta manera, tan loca y fantasiosa, llegamos al estado actual de cosas, con un grupo formado por varias naciones americanas y europeas que responden al pacto con los grises y otro grupo formado por Rusia y China, que han pactado con los silicianos (hace muy poco)

Si estos fueran similares a los grises, ya tendríamos una sangrienta guerra en ciernes (de hecho estamos al borde de una). Pero su inclinación es más benigna.

No obstante, debemos considerar el hecho de que la verdadera importancia está en el planeta y no en sus habitantes, llegado el caso, tendrán la forma de borrarnos sin mayores riesgos ambientales.

En medio de toda esta locura, los humanos conscientes podríamos entrar en desesperación y con justa causa, sobre todo por el hecho de que más de la mitad de la humanidad está completamente ciega a la mayoría de estos hechos.

Lo único que podemos hacer para evitar la extinción es hablar de estas cosas con todo el mundo, sin importarnos lo que digan de nosotros, porque si perdemos este planeta… no tendremos otro…

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